16 de oct. de 24.-
Turismo y Reforma Fiscal:
Debate Caliente en el Congreso
Explorar el debate
candente en la Cámara de Diputados sobre la reforma fiscal que impacta al
sector turístico en la República Dominicana. Con la eliminación de incentivos
turísticos en juego, líderes del sector y el gobierno buscan un consenso
crucial para el futuro económico del país.
Antonio Corcino
La
Cámara de Diputados enfrenta el reto de analizar y decidir sobre el
controversial proyecto de reforma fiscal presentado por el ejecutivo. Con un
enfoque en la recaudación de RD$122,486.6 millones anuales, el proyecto ha sido
enviado a la Comisión de Hacienda, donde se espera un detallado informe que
permita su eventual aprobación, rechazo o modificación. Aunque se propuso una
comisión bicameral para agilizar el análisis, el Congreso decidió seguir el
procedimiento regular.
El
presidente Luis Abinader reafirmó su compromiso con el consenso, destacando que
las vistas públicas, que iniciarán el 17 de octubre, permitirán a los
ciudadanos participar en la discusión de la reforma. Este esfuerzo incluye la
revisión de propuestas clave, como el Impuesto a la Propiedad Inmobiliaria
(IPI), en reuniones tripartitas entre el Gobierno, el Congreso y los sectores
sociales.
Uno
de los puntos más polémicos es la eliminación de incentivos turísticos de la
Ley 158-01, una medida que ha causado gran preocupación en el sector. El
presidente de Asoleste, Ernesto Veloz, expresó su descontento, calificando la
propuesta como una "desagradable sorpresa" y advirtiendo que enviaría
un mal mensaje a la industria. Según Veloz, estos incentivos son esenciales
para que República Dominicana compita en igualdad de condiciones con otros
destinos.
Mientras,
el sector turístico, liderado por Asonahores, ha manifestado su rechazo a la
eliminación de estos incentivos, señalando el impacto negativo que tendría
sobre la economía nacional, en especial en zonas como Punta Cana, que aún
necesitan inversión y desarrollo. David Llibre, presidente de Asonahores,
destacó que el turismo aporta un 16 % al PIB, subrayando la importancia de
mantener los incentivos para asegurar el crecimiento del sector.
La
Cámara de Diputados, bajo la presidencia de Alfredo Pacheco, prometió un
análisis minucioso del proyecto. El consenso entre los legisladores será clave
para definir el futuro de esta reforma fiscal que no solo afecta al turismo,
sino también a otros sectores estratégicos de la economía dominicana.
Entre
los gremios y empresarios, se espera con interés el pronunciamiento de Frank
Rainieri, pionero del desarrollo turístico en Punta Cana. Aunque ausente por
razones de salud, su opinión es considerada fundamental dada su trayectoria y
conocimiento del sector.
En
medio de este debate, el gobierno ha prometido que buscará soluciones en
conjunto con el sector hotelero y restaurantero. Abinader subrayó que en zonas
como Pedernales y Montecristi ya existen incentivos similares que podrían
servir de ejemplo para las negociaciones con el sector turístico.
El
proyecto de modernización fiscal no solo busca mejorar la recaudación, sino
también hacer más equitativo el sistema tributario. Entre sus objetivos están combatir
la evasión fiscal, revisar las exenciones tributarias y ajustar impuestos como
el de la propiedad inmobiliaria, lo que ha generado una amplia discusión en
distintos sectores económicos y sociales.
La
iniciativa del gobierno también está vinculada al proyecto de Ley de
Presupuesto General del Estado para 2025, que contempla un ambicioso plan de
racionalización de la administración pública. Este presupuesto, de un billón
484,234.6 millones de pesos, representa una apuesta por mejorar la eficiencia
del gasto estatal.
A
medida que avanza el proceso legislativo, será fundamental encontrar un
equilibrio que permita fortalecer las finanzas públicas sin comprometer el
desarrollo de sectores clave como el turismo. Las voces de empresarios, gremios
y expertos como Rainieri serán decisivas en este crucial debate para el futuro
económico del país.