El pavo real Tato.
En una ocasión, un hermoso pavo real llamado Tato
que vivía en una colorida pajarera. Tato era muy especial, ya que provenía de
Sri Lanka y tenía un plumaje de colores deslumbrantes, con hermosas alas negras
que lo hacían destacar entre las aves de su hogar. Sin embargo, su vida no era
tan florida y brillante como su plumaje, sino de momentos de catarsis.
Tato compartía la pajarera con otras aves,
incluyendo un gran gallo manilo llamado Joaquín. Cuando Tato llegó siendo solo
un joven pavo real, sucedió algo que cambiaría su vida para siempre. Joaquín,
creyendo que Tato era una gallina, lo cortejó y logró aparearse con él. Esto
causó una gran confusión en la vida de Tato, y esta confusión lo marcaría de
por vida.
A medida que Tato creció y se convirtió en un
adulto majestuoso, vivía con cuatro hembras a su disposición para la
procreación. Aunque esto parecía una vida alegre, la felicidad de Tato era solo
momentánea. Al final de la primavera, la época de celo, Tato se veía obligado a
copular con sus hembras para sobrevivir. Sin embargo, esta situación lo
angustiaba, ya que seguía confundido sobre su identidad y deseaba encontrar su
verdadera pasión.
Entre las demás aves en la pajarera, Tato tenía
una relación complicada con Joaquín. Aunque se mostraba majestuoso y buscaba
llamar la atención de Joaquín, en el fondo, Tato también le temía. Esta
situación generaba aún más confusión en su vida, ya que no sabía si buscaba la
atención de Joaquín o de las hembras.
A pesar de su hermoso plumaje y su majestuosidad,
Tato luchaba con su identidad y sus deseos. Su vida, aparentemente alegre y
confortable, circula o se muestra estar marcada por una lucha interna, cuyos
colores y brillos son expresiones de su estado. Así transcurre la vida de Tato
entre las aves.
antonio corcino
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