domingo, 16 de marzo de 2025

 La justicia de la tortuga Milagros.

En la tierra de los animales, donde se valoraban la longevidad, la sabiduría y la paciencia, la tortuga es conocida por su filosofía estoica y su resistencia. Tanto era su renombre que fue nombrada juez en el tribunal de la selva, donde se llevaba a cabo un juicio trascendental.

El oso Luis se encontraba en el banquillo de los acusados, enfrentando serias acusaciones de conspirar con el rey León III. Según el fiscal, el lobo Joaquín sostenía que el oso Luis había tramado un plan junto al zorro Manuel y el lobo Pablo para envenenar al león rey con una toxina mortal.

La serpiente, acechante y alevosa, buscaba una oportunidad para influenciar en la mente de la tortuga. El rey León III había maltratado a las familias de la serpiente durante su lucha por el trono, y ahora buscaba venganza.

Pero en ese tribunal, la testigo ocular era el águila Lucía. Desde las alturas, había observado todo con sus ojos agudos. Su testimonio se alzó por encima de las intrigas y manipulaciones.

El Águila Lucía relató cómo había visto a los acusados en la selva, pero también cómo la tortuga, con su coraza de longevidad y filosofía estoica, no se había dejado manipular por la malicia de la serpiente. En su declaración, dejó claro que no había conspiración alguna. Había prevalecido la justicia.

La sabiduría, la paciencia y la resistencia de la tortuga sirvieron como escudo contra las influencias venenosas. La verdad salió a la luz, y el oso Luis fue absuelto de todas las acusaciones injustas.

En el contexto del reino animal, la justicia y la equidad prevalecen por encima del comportamiento de injusticia y malicia, que son más fuertes que la venganza y la perversidad. También en el vasto mundo de la selva, en la sabiduría y la longevidad como la de la tortuga, Milagros se sobrepone a la manipulación y la traición. La justicia triunfó gracias a la filosofía estoica de la tortuga, que se mantuvo firme en su búsqueda de la verdad.

antonio corcino

 

Guion—obra de teatro-

Título: "La Justicia de la Tortuga"

Personajes:

  • Tortuga (Juez)
  • Oso Luis (Acusado)
  • Lobo Joaquín (Fiscal)
  • Zorro Manuel (Acusado)
  • Lobo Pablo (Acusado)
  • Serpiente (Manipuladora)
  • Águila Lucía (Testigo)
  • Rey León Tercero (Reina el tribunal)

ACTO 1: La sala del tribunal

Escena 1: El tribunal está lleno de animales. El sol brilla entre las hojas de los árboles, creando una atmósfera solemne. La tortuga se encuentra en el centro, con su mirada fija y serena. Frente a ella, en el banquillo de los acusados, están el Oso Luis, el Zorro Manuel y el Lobo Pablo.

Tortuga: (Con voz pausada, mirando a la audiencia) En este tribunal, donde la justicia y la verdad son las únicas guías, nos reunimos para resolver un asunto de gran importancia. Que cada palabra sea sabía, que cada acción esté sustentada por la verdad.

(El Oso Luis parece preocupado, el Zorro Manuel y el Lobo Pablo están callados. El fiscal, Lobo Joaquín, se levanta con una mirada desafiante.)

Lobo Joaquín: (Con tono firme) Honorables, honorables miembros del tribunal, traigo ante ustedes la más seria de las acusaciones. El oso Luis, en complicidad con el zorro Manuel y el lobo Pablo, ha conspirado con el rey león tercero para envenenar a nuestro monarca. He aquí el malvado plan, el veneno mortal que podría haber acabado con la vida del león rey. ¡Debemos hacer justicia!

(El Oso Luis mira al fiscal con una expresión de confusión y miedo.)

Oso Luis: (Desesperado) ¡Es una mentira! ¡No tengo nada que ver con ese veneno! ¡Jamás haría algo así!

Tortuga: (Lentamente, mirando a todos los presentes) Escucharemos a todos los testigos. (Pausa) La verdad saldrá a la luz.

(El tribunal murmura. En ese momento, el águila Lucía entra con su vuelo majestuoso y se posa en un árbol cercano.)

Tortuga: (Asintiendo con calma) Águila Lucía, has sido llamada a testificar. Dinos, ¿qué has visto?


ACTO 2: El testimonio de la águila

Escena 2: El águila Lucía se prepara para hablar. La sala se hace en silencio. Su voz se escucha fuerte y clara, como el viento entre las copas de los árboles.

Águila Lucía: (Con determinación) Desde las alturas, observé la selva con mis ojos agudos. Vi a los acusados en varias ocasiones, pero no vi ninguna conspiración. Vi a Luis, a Manuel y a Pablo, pero lo que realmente vi fue la calma de la Tortuga, la sabiduría que destila con cada paso que da. No hubo veneno, no hubo traición.

(La Serpiente, en las sombras, frunce el ceño, claramente frustrada por las palabras del águila.)

Tortuga: (Asintiendo con serena confianza) Gracias, Águila Lucía. Tu testimonio es claro y fiel a la verdad. (Pausa) Ahora, escucharemos a los acusados.


ACTO 3: La resolución

Escena 3: La Tortuga se prepara para dar su veredicto. La sala está en silencio total. Los animales aguardan expectantes.

Tortuga: (Mirando a los acusados) Tras escuchar el testimonio de todos los involucrados, no encuentro pruebas que vinculen al Oso Luis, ni al Zorro Manuel, ni al Lobo Pablo con ninguna conspiración contra el rey león tercero. (Pausa) La acusación es infundada.

(La Serpiente da un siseo de frustración, pero la Tortuga la ignora.)

Tortuga: (Con firmeza) En este tribunal, la justicia no se deja llevar por la venganza ni por la manipulación. La sabiduría prevalece, y la verdad siempre encontrará su camino.

Oso Luis: (Aliviado, con una sonrisa) ¡Gracias! ¡Gracias, Tortuga!

(El Oso se levanta y mira agradecido a la Tortuga.)

Tortuga: (Con voz solemne) La justicia ha hablado. El Oso Luis es absuelto de todos los cargos. Que todos recordemos que la sabiduría y la paciencia nos guían hacia la verdad, y la verdad siempre triunfa.

(El tribunal se levanta. La Serpiente se retira entre murmullos, mientras los animales celebran el veredicto.)

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