La justicia de la tortuga Milagros.
En la tierra de los animales, donde se valoraban
la longevidad, la sabiduría y la paciencia, la tortuga es conocida por su
filosofía estoica y su resistencia. Tanto era su renombre que fue nombrada juez
en el tribunal de la selva, donde se llevaba a cabo un juicio trascendental.
El oso Luis se encontraba en el banquillo de los
acusados, enfrentando serias acusaciones de conspirar con el rey León III.
Según el fiscal, el lobo Joaquín sostenía que el oso Luis había tramado un plan
junto al zorro Manuel y el lobo Pablo para envenenar al león rey con una toxina
mortal.
La serpiente, acechante y alevosa, buscaba una
oportunidad para influenciar en la mente de la tortuga. El rey León III había
maltratado a las familias de la serpiente durante su lucha por el trono, y
ahora buscaba venganza.
Pero en ese tribunal, la testigo ocular era el
águila Lucía. Desde las alturas, había observado todo con sus ojos agudos. Su
testimonio se alzó por encima de las intrigas y manipulaciones.
El Águila Lucía relató cómo había visto a los
acusados en la selva, pero también cómo la tortuga, con su coraza de longevidad
y filosofía estoica, no se había dejado manipular por la malicia de la
serpiente. En su declaración, dejó claro que no había conspiración alguna.
Había prevalecido la justicia.
La sabiduría, la paciencia y la resistencia de la
tortuga sirvieron como escudo contra las influencias venenosas. La verdad salió
a la luz, y el oso Luis fue absuelto de todas las acusaciones injustas.
En el contexto del reino animal, la justicia y la
equidad prevalecen por encima del comportamiento de injusticia y malicia, que
son más fuertes que la venganza y la perversidad. También en el vasto mundo de
la selva, en la sabiduría y la longevidad como la de la tortuga, Milagros se
sobrepone a la manipulación y la traición. La justicia triunfó gracias a la
filosofía estoica de la tortuga, que se mantuvo firme en su búsqueda de la
verdad.
antonio corcino
Guion—obra de teatro-
Título: "La Justicia de la Tortuga"
Personajes:
- Tortuga (Juez)
- Oso Luis (Acusado)
- Lobo Joaquín (Fiscal)
- Zorro Manuel (Acusado)
- Lobo Pablo (Acusado)
- Serpiente (Manipuladora)
- Águila Lucía (Testigo)
- Rey León Tercero (Reina el tribunal)
ACTO 1: La sala del tribunal
Escena 1: El tribunal está lleno de animales. El sol brilla entre las
hojas de los árboles, creando una atmósfera solemne. La tortuga se encuentra en
el centro, con su mirada fija y serena. Frente a ella, en el banquillo de los
acusados, están el Oso Luis, el Zorro Manuel y el Lobo Pablo.
Tortuga: (Con voz pausada, mirando a la
audiencia) En este tribunal, donde la justicia y la verdad son las únicas
guías, nos reunimos para resolver un asunto de gran importancia. Que cada
palabra sea sabía, que cada acción esté sustentada por la verdad.
(El Oso Luis parece preocupado, el Zorro Manuel y el Lobo Pablo están
callados. El fiscal, Lobo Joaquín, se levanta con una mirada desafiante.)
Lobo Joaquín: (Con tono firme) Honorables,
honorables miembros del tribunal, traigo ante ustedes la más seria de las
acusaciones. El oso Luis, en complicidad con el zorro Manuel y el lobo Pablo,
ha conspirado con el rey león tercero para envenenar a nuestro monarca. He aquí
el malvado plan, el veneno mortal que podría haber acabado con la vida del león
rey. ¡Debemos hacer justicia!
(El Oso Luis mira al fiscal con una expresión de confusión y miedo.)
Oso Luis: (Desesperado) ¡Es una mentira!
¡No tengo nada que ver con ese veneno! ¡Jamás haría algo así!
Tortuga: (Lentamente, mirando a todos
los presentes) Escucharemos a todos los testigos. (Pausa) La verdad saldrá a la
luz.
(El tribunal murmura. En ese momento, el águila Lucía entra con su vuelo
majestuoso y se posa en un árbol cercano.)
Tortuga: (Asintiendo con calma) Águila
Lucía, has sido llamada a testificar. Dinos, ¿qué has visto?
ACTO 2: El testimonio de la águila
Escena 2: El águila Lucía se prepara para hablar. La sala se hace en
silencio. Su voz se escucha fuerte y clara, como el viento entre las copas de
los árboles.
Águila Lucía: (Con determinación) Desde las
alturas, observé la selva con mis ojos agudos. Vi a los acusados en varias
ocasiones, pero no vi ninguna conspiración. Vi a Luis, a Manuel y a Pablo, pero
lo que realmente vi fue la calma de la Tortuga, la sabiduría que destila con
cada paso que da. No hubo veneno, no hubo traición.
(La Serpiente, en las sombras, frunce el ceño, claramente frustrada por
las palabras del águila.)
Tortuga: (Asintiendo con serena
confianza) Gracias, Águila Lucía. Tu testimonio es claro y fiel a la verdad.
(Pausa) Ahora, escucharemos a los acusados.
ACTO 3: La resolución
Escena 3: La Tortuga se prepara para dar su veredicto. La sala está en
silencio total. Los animales aguardan expectantes.
Tortuga: (Mirando a los acusados) Tras
escuchar el testimonio de todos los involucrados, no encuentro pruebas que
vinculen al Oso Luis, ni al Zorro Manuel, ni al Lobo Pablo con ninguna
conspiración contra el rey león tercero. (Pausa) La acusación es infundada.
(La Serpiente da un siseo de frustración, pero la Tortuga la ignora.)
Tortuga: (Con firmeza) En este
tribunal, la justicia no se deja llevar por la venganza ni por la manipulación.
La sabiduría prevalece, y la verdad siempre encontrará su camino.
Oso Luis: (Aliviado, con una sonrisa)
¡Gracias! ¡Gracias, Tortuga!
(El Oso se levanta y mira agradecido a la Tortuga.)
Tortuga: (Con voz solemne) La justicia
ha hablado. El Oso Luis es absuelto de todos los cargos. Que todos recordemos
que la sabiduría y la paciencia nos guían hacia la verdad, y la verdad siempre
triunfa.
(El tribunal se levanta. La Serpiente se retira entre murmullos,
mientras los animales celebran el veredicto.)
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